como solíamos sentirnos, son días que nunca acabarán.
Recuerda como solían ser las estrellas que llenaban el cielo
y cómo solíamos soñar bajo ellas... son noches que nunca acabarán.
Quizás fue la suavidad de tu piel, la esperanza de todo lo que podríamos ser
que me llenaba con la esperanza de desear cosas imposibles.
Para desear cosas imposibles, pero creo que ahora el sol no brilla más
y todo el cielo se volvió de color gris, las estrellas se ocultaron tras nubes y lágrimas.
Todo lo que desee quizás se ha ido lejos.

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